El hipoclorito de sodio, comúnmente conocido como lejía, es un compuesto químico con la fórmula NaOCl. Ampliamente utilizado como desinfectante o blanqueador, desempeña un papel fundamental en el tratamiento del agua para purificar el agua potable y en las piscinas para eliminar patógenos. Sus propiedades bactericidas se deben a la oxidación de las células microbianas. A pesar de su eficacia, el hipoclorito de sodio debe manipularse con precaución, ya que puede ser corrosivo y causar irritación. Su aplicación abarca desde la limpieza doméstica hasta el ámbito médico para fines de esterilización, lo que destaca su versatilidad e importancia.
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